El AI Act, el reglamento europeo de inteligencia artificial, entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y se aplica por fases. Para la mayoría de los equipos de operaciones, la cuestión es entender cómo les afecta. La buena noticia: casi todos los usos de IA en la operación del día a día caen en la categoría menos exigente. La mala: hay que saber explicar por qué.
Este texto no es asesoramiento jurídico. Lo hemos escrito como la guía práctica que nos gustaría que leyera cualquier director de operaciones antes de sentarse con el departamento jurídico.
La lógica del reglamento: el riesgo
El AI Act no regula la tecnología en sí. Regula el uso que se hace de ella, por niveles de riesgo:
- Prohibido: un grupo reducido de prácticas, como la puntuación social de las personas o la manipulación que explota vulnerabilidades. Se aplica desde el 2 de febrero de 2025.
- Alto riesgo: usos con un impacto serio en la vida de las personas, como decidir contrataciones, evaluar créditos a particulares o gestionar infraestructuras críticas. Conllevan obligaciones exigentes de documentación, supervisión humana y calidad de los datos.
- Riesgo limitado: los sistemas que interactúan con personas, como los chatbots, tienen que avisar de que son IA.
- Riesgo mínimo: la gran mayoría, como clasificar documentos, prever la demanda, conciliar facturas o preparar informes.
Tres preguntas que hacerse desde el principio
1. ¿Este sistema toma o influye en decisiones sobre personas? Si el agente decide a quién se contrata, quién recibe un crédito o quién accede a un servicio, has entrado en terreno de alto riesgo. Si ayuda a decidir cuántos palés pedir, no.
2. ¿Hay una persona supervisando lo que importa? Incluso donde no es obligatoria, la supervisión humana en las acciones sensibles es la mejor defensa: técnica, comercial y regulatoria.
3. ¿Puedes explicar lo que hizo el sistema? Para eso hace falta un registro de cada acción, de las fuentes utilizadas y de quién la aprobó. Es una exigencia para los sistemas de alto riesgo y una buena práctica para todos los demás.
El calendario
Las obligaciones entran en vigor de forma escalonada entre 2025 y 2027, y parte del calendario está en revisión a nivel europeo (ver la actualización al final del artículo). Por eso, confirma con el departamento jurídico las fechas que se aplican a tu caso antes de planificar.
Lo que hacemos en la práctica
En cada proyecto, la primera semana incluye clasificar el uso según su nivel de riesgo, definir qué acciones necesitan aprobación humana y diseñar el registro. Son las mismas decisiones que hacen fiable un sistema, y el reglamento solo nos obliga a ponerlas por escrito.
Actualización de julio de 2026
La revisión del calendario ha concluido. El Reglamento (UE) 2026/1744, conocido como Digital Omnibus on AI, se publicó en el Diario Oficial el 24 de julio de 2026 y entró en vigor el 27 de julio. Las obligaciones para los sistemas de alto riesgo pasan a aplicarse:
- el 2 de diciembre de 2027, para los sistemas de alto riesgo del Anexo III (por ejemplo, empleo, crédito y acceso a servicios esenciales);
- el 2 de agosto de 2028, para los sistemas integrados en productos ya regulados (Anexo I).
Las prohibiciones y las obligaciones de los modelos de IA de uso general, aplicables desde 2025, se mantienen. Fuentes: Comisión Europea y EUR-Lex, más abajo.
Fuentes
- Comisión Europea (2026). AI Act, regulatory framework for AI. Shaping Europe's digital future.
- Parlamento Europeo y Consejo (2026). Reglamento (UE) 2026/1744, Digital Omnibus on AI. EUR-Lex.